TEXTOS ABREVIaDOS

Las minusculas no son más que diminutas piezas en un engranaje más o menos extenso al que se suele llamar "texto". no puede faltar ni una, según dicen los correctores de textos (sean éstos automáticos o no).

Sin embargo hay momentos en los que, por diversas circunstancias, hay que reducir el número de letras de manera drástica. en esos casos, las frases son cambiadas de sitio, las sintaxis se recomponen, se sustituyen palabras...

¿Y a dónde van a parar las pequeñas letras sobrantes? —se preguntará el amable lector de éste blog.

Depende. algunas letras (concretamente todas las mayúsculas y algunas minúsculas en vías de mayusculización) serán escritas en las palabras nuevas o en aquellos párrafos intocables, a salvo de todo mal, aunque para ello haya que suplantar a las minúsculas que ocupaban el párrafo desde decenas de años antes de ocurrir la abreviación.
Todas las demás minúsculas, ahora inútiles, serán seleccionadas con el cursor manejado por un dedo que nadie reconoce como propio. una vez seleccionadas, ese mismo dedo sin identificar presionará la tecla "supr" con un único toque de gran precisión. 
Y adiós muy buenas.