POSICIONES FIJaS

Fíjense bien en una cosa: las minúsculas pueden ocupar cualquier lugar en una frase (excepto el encabezado) mientras que las mayúsculas tienen un único puesto que ocupar, donde pasan su vida entera, sin concebir siquiera que pudieran disfrutarla desde otra posición.

Las minúsculas, en cambio, quién sabe si por falta de valores, por vapuleadas o por puro y simple espíritu lúdico, van de una palabra a otra sin distinción, probando si aquí se está más calentito o si da más risa en la frase final.
Las mayúsculas las observan con condescendencia, pensando "Pobrecitas, si es que no dan para más."

5 comentarios:

  1. Desde luego prefiero ser minúscula..eso de estar en la misma posición no parece muy divertido...
    besos

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    1. Pero ¿y la seguridad que da esta forma de vida tan previsible? Además, estarías a la cabeza, ni te enterarías de lo que ocurre hacia el final de la frase. Piensa bien. ¿Seguro que quieres ser minúscula?
      Besos, Ico

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  2. Es lo que dices solo relativamente cierto. Te lo digo como Iván, pero lo saben en Madrid y en Sevilla. Las mayúsculas no necesitan el principio de la frase, les basta con el principio de la palabra en ocasiones.
    Porque también dentro de las mayúsculas hay clases Anca.

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    1. Ciertamente, Ivan, las mayúsculas pueden encabezar nombres propios. Lo que ocurre es que éstas no suelen ser mayúsculas auténticas, sino que son las mismas bobas pequeñajas, venidas a minúscula. Y con eso se creen que son algo, las tontas. Las mayúsculas de pura cepa encabezan como poco una frase, aunque las hay más importantes todavía, como las que ecabezan párrafos, capítulos y hasta títulos de los libros.

      Respecto a las minúsculas venidas a mayúsculas, ya he explicado en algún punto de este blog que la cosa se puso muy de moda en un momento dado y entonces algúnos jóvenes (humanos) no tuvieron más remedio que eSCriBir así, porque ya no había palabras suficientes, había plaga de nombres propios, la verdad. Pero la RAE nunca admitió semejante barbaridad como correcta y ahora las están poniendo en su sitio otra vez.

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    2. Perdón, quise decir que las de los nombres propios son las bibas venidas a mayúscula.

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