MARGINaLES

Hay algo peor que ser minúscula a secas y es ser minúscula marginal. Las marginales son aquellas minúsculas y garabatos que sin duda habrán observado que aparecen en los márgenes de las hojas de libros y otros escritos. Son letras (a veces ni eso) que no han podido adaptarse a las reglas del texto oficial, ya sea éste un texto académico, una novela romántica o un tratado sobre el tiempo y la relatividad. Y se quedan por fuera de éstos como simples anotaciones sin trascendencia, que todo el mundo ve, pero a las que nadie toma en serio ni considera como una parte del libro.

Habrá quien piense que tal condición es fabulosa y aplaudirán la marginalidad de estas pequeñas bobas. Pensarán que qué libres y qué espontáneas. Antes de aplaudir, piensen que al margen no hay reglas gramaticales que marquen cuál debería ser el siguiente paso o el modo apropiado de conducirse, por lo que todo se vuelve confuso e imprevisible. Y piesen que, como marginales que son, hay cosas que estas pequeñas salvajes nunca (ob)tendrán.

2 comentarios:

  1. Pequeñas anotaciones que explican el texto, las minúsculas al margen seguro que son maestras: siempre explicando, haciendo entender. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Más que explicar y hacer entender a los otros, yo creo que las minúsculas marginales intentan explicarse a sí mismas toda esa maraña de reglas ortográficas que no entienden.

      Un beso

      Eliminar