CONDESCENDENCIa

¿Tiene usted una minúscula extremadamente molesta que no deja de atosigarle con sus inagotables ganas de jugar? ¿Es usted contrario/a a la violencia y desearía evitar tacharla o borrarla del texto? No hay problema, existe otra solución de lo más eficaz para espantarla: háblele con condescendencia.

 

Habrá quien piense que una minúscula es incapaz de apreciar estas sutilezas del lenguaje, pero en mis exhaustivas investigaciones he comprobado una y otra vez que es un método de lo más eficaz para deshacerse de cualquier minúscula sobrante. Sepan que las pequeñas han desarrollado cierta intolerancia a la condescendencia, pues éste es el modo en que las mayúsculas suelen dirigirse a las bobas.

Tengo que aclarar que dicha condescendencia no se debe a la maldad de las letras capitales, sino a las distintas alturas a las que se encuentra cada una de las letras: si la mayúscula es más alta, su discurso, sin duda, ha de ser condescendiente para alcanzar los oídos de una pequeña e insignificante minúscula.

9 comentarios:

  1. Es una gozada leerte siempre, aminúsculA. Y por eso, siempre lo hago

    ;)

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    1. Para mí es un honor que lo hagas, amiga.

      Un beso bien grande

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  2. Tengo la esperanza de que algún día sean las minúsculas las que se dirijan al mundo de manera "conascendiente" :-)

    Un beso!

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    1. Lo hacen, Mercedes, lo hacen. Pero no se les oye, desde ahí abajo. Además ¿quién tiene tiempo o ganas de escuchar minusculeces?

      Un beso

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  3. Ay si las minúsculas se pusieran de puntillas...

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    1. Si las minúsculas se pusieran de puntillas... me da a mí que sólo se les ocurriría hacer ballet.

      Un beso

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  4. En el fondo ellas tienen también su pequeño orgullo y no les gusta sentirse inferiores...
    un beso

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    1. Lo malo es que es mosqueo les dura un suspiro y vuelven a jugar como si nada y a ponerse pesadas... Hasta que llega la condescendencia de nuevo.

      Un beso

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  5. Bueno, bueno...
    Aún están a tiempo de unirse todas en un mismo discurso y hacer de la oligarquía mayúscula, una República de minúsculas!

    Besillos amiga!

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