FALTA DE ORGaNIZACIÓN

Últimamente leo textos tan irracionales y absurdos, que me cuesta creer lo que mis ojos ven. Y sobre la página, veo a esas minúsculas firmes, alineadas y quietas, participando con su inmovilidad del abominable texto. 

 ¿De qué sirve ser mayoría si no van a moverse de ahí? ¿De qué les sirve protestar por lo bajini si van a seguir en la fila? 

Las minúsculas pecan de falta de organización. Y también de minusculez. O tal vez estén esparando que llegue otra mayúscula con distinto collar para acatar sus directrices.


6 comentarios:

  1. Desolador panorama, a fe mía, el que pintas. Por certero y real. Sin embargo, empiezan, tímidamente, a escribirse otros textos en los que las minúsculas se agitan, se revuelven, se rebelan, incluso se van atreviendo a prescindir de las mayúsculas. Leo a Saramago, estos días.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A ver si abundan esos textos que mencionas. de momento mis minúsculas también se han rebelado :(

      Eliminar
  2. Puede que las minusculas aún crean que las hadas madrinas pueden hacer mágia sin ellas, les habrán contado algún cuento que las ha equivocado al parecer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las minúsculas no tienen ni idea. debe de ser eso que dices, algún cuento de hadas que les han contado...

      Eliminar
  3. Será desolador el panorama pero es bien cierto...Cago'ntó

    ResponderEliminar