DIFERENCIaS DE ESCRITURA

Muchos lectores/as de este blog siguen (y seguirán) defendiendo la minusculez a capa y espada, convencidos/as de que es el estado ideal y el más cercano a la felicidad, sin comprender todavía (pese a mis innumerables esfuerzos y sacrificios personales para difundir el conocimiento sobre este tema) que tal felicidad no está más que en la mente de las bobas. Sus destinos, por el simple hecho de ser minúsculas, están escritos por la misma mano, pero de muy distinto modo.

No me cansaré de insistir: nada más práctico que mayusculizarse. Y a la mayor brevedad.