La DIERESIS

La diéresis se da cuando una minúscula no se conforma con una sola vírgula y decide permitir que otro de estos signos se le suba a la cabeza.

Bueno, seamos francos, no es una decisión propiamente dicha (mucho menos podría considerarse una decisión responsable), más bien ocurre que la minúscula con su blando corazón se enternece ante una vírgula desamparada y la acoge sin pensarlo ni un segundo.

Estas actitudes suelen traer problemas a las pequeñas. Ocurre muchas veces que las vírgulas desamparadas tienen complejo de Pit Bull y ay de la pobre minúscula enternecida. Ay de sus patitas presas en las fauces de la diminuta vírgula. Ay de su naricita, de su tripita, de sus cejas. Ay de su lacito hecho jirones, ay de sus noches blancas... Ay. 

Pero la pequeña ni piensa en esto cuando admira embobada el pelaje de su nueva vírgula ya más crecidita.

 -¡Tiene una i minúscula dibujada en el culito...! ¡es una señal! - concluirá la boba sin dudar.


11 comentarios:

  1. Ostras, y yo que siempre había pensado que la diéresis era una enfermedad que padecían algunas letras...!! Menos mal que me has sacado de mi error...

    (Así me gusta, retomando el ritmo!)

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  2. Enhorabuena por la nueva vírgula, un abrazo

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  3. Suerte que las puertas no son amantes de las vírgulas. ;)

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  4. Es que la tontuela no tiene miedo ni vergüenza, se prende en todas.

    ¡¡¡Bienvenida!!!
    Te extrañé.

    mariarosa

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  5. Bueno, Mercedes, no andabas muy equivocada. No es fácil con dos vírgulas sobre la cabeza (o la chepa), así que una minúscula con diéresis siempre se leerá diferente a como se haría en su forma original.

    Gracias, Rosana. Mis cortinas no opinan lo mismo, no ven ningún motivo de festejo o alegría con la nueva adquisición...

    Dintel, es que las puertas no deben tener vírgulas sobre ellas. Como mucho, tendrán moscas (y las hay muy aficionadas a estos bichos voladores).

    Mariarosa, ni miedo, ni vergüenza, ni sentido común... Terrible.
    Voy volviendo, como puedo. Aún me queda mucho hasta la normalidad :(

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  6. Cereza ¡gracias! (No sé por qué me he saltado tu comentario... nuse...)

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  7. Pon una vírgula en tu vida!!! Ya sea una enfermedad o una seductora

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  8. Me ha pasado una cosa rarísima. Según iba leyendo el post, en vez de la diéresis, me iba imaginando un circunflejo. Luego, cuando he conseguido visualizarla, a la diéresis, se me ha venido a la cabeza un poema de Lao Tsé, que ha puesto Morgana en su blog, sobre el vacío. Igual se me ha desbocado la imaginación.
    Sea como sea, me alegro mucho de que hayas vuelto, con, o sin vírgula extra.

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  9. Alejandra, las vírgulas son seductoras natas. Si pones una (o dos) en tu vida, le pertenecerás para siempre.

    Mármara, me he quedado yo con la intriga de hasta dónde te habrá llevado la imaginación...

    Todavía no he vuelto del todo. Los asuntos de la vida en carne y hueso me desbordan y hasta que no los resuelva, por mucho que lo intente, está visto que no habrá manera de estar por aquí también.

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  10. Hace cuatro años recibí unos de los premios que concediste a diferentes blogs, entre ellos se encontraba “A mi manera”, y fue para mí una satisfacción enorme que alguien a quien admiro reconociera mi trabajo.

    Ha pasado el tiempo y veo tus progresos con orgullo, tu página sigue manteniendo el mismo encanto y es un placer visitarla de tanto en tanto.

    Besos.

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