aGITADAS

Si a alguno de los preciados lectores de este blog se le ocurre comenzar la limpieza general de primavera, si entre sus planes está sacar todos los libros de la estantería y quitarles bien el polvo ¡por Dios, que no lo haga!

Llegada la primavera, las minúsculas se agitan de tal manera, que no hay modo de contenerlas en su renglón. Todas y cada una de las ideas locas que hayan concebido sus cabecitas durante el invierno serán puestas en práctica justo en este momento y sus risas, perfectamente audibles en esta época del año, acabarán con el silencio de la casa. Ni una linea del libro quedará en su sitio, ni una palabra.

Si, por las circunstancias, no tenéis más remedio que abrir un libro y leer, tomad la precaución de hacerlo al aire libre*, donde las locas puedan correr y trepar por los árboles, subirse a la chepa de los escarabajos o deslizarse por los hilillos de hierba como si fueran toboganes de un parque de atracciones. Pasadas unas horas, las minúsculas volverán a ocupar su lugar en el libro, felizmente agotadas. Y sólo entonces serán de nuevo legibles.

*En caso de no tener posibilidad de ir al monte, no queda otro remedio que entristecer a las pequeñas de forma artificial

14 comentarios:

  1. Creo que tu blog es el mejor libro de filosofía que he leído nunca. Espero que sigas escribiendo, pues creas necesidad de lectura, al menos a mí.

    ResponderEliminar
  2. Dintel, sin duda tus palabras son las más alentadoras que me han dicho hasta el momento. ¿Te puedes creer que se me ha cortado la respiración al leerlas?
    Gracias, gracias, gracias.

    ResponderEliminar
  3. jajaaa ¿Me recomiendas, entonces otra época del año? Mira que estaba tentada, pero creo que me lo pensaré...

    No me extraña que las minúsculas se vuelvan locas, ¡Si a mí me ocurre! Y mira que ya llevo primaveras a mis espaldas...

    Ah, y tiene mucha razón dintel. Completamente de acuerdo con su afirmación...

    Besitosss y bestiasss

    ResponderEliminar
  4. El comportamiento de las minúsculas en primavera es lógico, natural y a la vez humano, como decía no sé quien. Les gusta salir de su casa, digo de su libro, a pasearla un poquito.

    Y... creo que dintel ha encontrado para este lugar la definición perfecta.

    Besitos mil

    ResponderEliminar
  5. Me uno a la lúcida apreciación de Dintel y confío en que al menos las mayúsculas mantengan la compostura, y no sólo en primavera. Será un alivio que me lo confirmes.

    ResponderEliminar
  6. Gracias a todas. La verdad es que hoy corro el riesgo de emborrachar mi ego. Y eso sería malo, malo.

    Luz, sin duda te recomiendo otra época del año o, mejor todavía, ninguna. Por lo demás, sin comentarios, no esperaba serenidad primaveral de una minúscula como tú.
    Bestias besssucones.


    Almena, es que este solete tan tentador... Pero, en fin, deberían saber comportarse las bobas.
    Un besazo!

    Mercedes, te confirmo que, efectivamente, las mayúsculas mantienen no sólo la compostura, sino también la posición en el libro, sea la estación que sea. Aún así, el libro no resulta más legible. Son muy pocas las mayúsculas y, aunque sensatas, sin las locas no pueden hacer nada.

    ResponderEliminar
  7. Y que puedo hacer yo ahora con mi manía de leer en la cama antes de acostarme??? :(

    ResponderEliminar
  8. Alejandra... no lo sé. Lo lamento, pero la situación es la que es, independientemente de nuestras manías. Ten en cuenta que, aunque las minúsculas no se salgan de la página, en su locura primaveral se pueden reordenar de forma diferente y entonces vete tú a saber qué cosas te harían leer. Es arriesgado, yo que tú cambiaría de hábitos.

    ResponderEliminar
  9. Hola,buen día, bello blog, íntimas y leales entradas,si te gusta la palabra en el tiempo, la poesía,te invito al mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    gracias, buen martes, besos cómplices...

    ResponderEliminar
  10. ¡¡Ni se me ocurre!!
    Te imaginas, si leo en mi casita y las locas salen , con el polvo de la limpieza van a comenzar a estornudar de lo lindo. Ni voy a estar tranquila ni voy a poder leer.
    Aquí no es primavera, es otoño, pero las muy sinvenguenzas se van a resfriar con los primeros fríos, así que...

    ¡Afuera, al parque!!
    Un beso.

    mariarosa

    ResponderEliminar
  11. Mariarosa, eres muy sabia. Al parque con ellas, porque luego te tocará tenerlas en casa todo el invierno y acabarás hartita.

    Un beso

    ResponderEliminar
  12. Si te escribo que descansar en tu blog sosegado, reflexivo, con un intimismo pictórico de lo más atractivo es como estar tumbada en una pradera, con tréboles de tres hojas, encontrar uno de cuatro es muy difícil, mientras disfrutas de buenas palabras, también mayúsculas de nombres importantes... te soy completamente sincera. Me encantó la idea de sentir volar las letras enrededor de todo mi espacio, tal como tú lo describes.

    un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. entre el polvo que deben de tener y las alergias cuando me recupere de este catarro lo tendré que hacer, pero creo que me gustará volver a leer los libros al reves..

    ResponderEliminar
  14. Esilleviana, gracias. Pero cuidado con las locas, porque de pronto se apoderan de tu vida y puede resultar desde terrible hasta bochornoso, todita la gama de situaciones.

    Ico, te recomiendo que lo aplaces todo lo posible. Sí, en teoría suena muy bien que las pequeñas se reordenen de otro modo y tener así libros nuevos... pero es posible que cambien el contenido de uno de libros tus favoritos por algo infumable. Las minúsculas no son buenas escritoras, sólo buenas escribientes.

    ResponderEliminar