REGaLOS

Cuando una minúscula recibe un regalo que la emociona, no hay duda de que quien se lo ha hecho es otra minúscula: a ninguna mayúscula se le ocurriría regalar nada que no fuera comprado por un precio perfectamente cuantificable en euros o en cualquier otra moneda, para así poder corresponder con un regalo de idéntico valor y que nadie se tenga que quedar suspirando de agradecimiento.

Saben las mayúsculas, sin duda, que esto no es nada serio: una emoción llevará a la otra, la obsequiada agradecerá con fervor, la otra se emocionará también y agradecerá como pueda, entonces la primera se emocionará más todavía... y al cabo de varios intercambios de ésta índole el texto se volverá dulce y esponjoso hasta límites insospechados.

De ahí, nuevamente, la importancia de mayusculizarse a la menor ocasión.

(Gracias, almenitA)

15 comentarios:

  1. En ese sentido, creo que podemos estar tranquilas, vivimos en un mundo de mayúsculas... Donde todo tiene un precio, y no gastamos tiempo en tonterias como en hacer el texto o la vida esponjosa y personal... Se lleva más el individualismo, sentir no está de moda, vende más el sexo que el amor... Ya me estoy liando otra vez... es lo malo de volverse ameba. ;)

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  2. esto... ¿y dices que es urgente lo de mayusculizarse?

    :)

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  3. ¡¡Felicidades a ambas!! ¡Ah! Y de mayusculizarse nada, que el mundo se perdería dos artistas con mucha ternura.

    Y es que emociones, amistad, ternura, no tienen precio porque únicamente cotizan en "la bolsa del corazón"

    Besitosss

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  4. Huy, pues tendré que ponerlo en mi agenda...

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  5. jajaja, resulta más fácil el regalo cuando se es mayúscula, menos calentamiento de cabeza y las cuentas se saldan fácilmente, por supuesto si regalas a otra mayúscula porque si se hace a una minúscula, pobre ella, que no podrá responder equitativamente.

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  6. Jajaja, Alejandra, ¿te estás volviendo ameba? Interesante asunto, me pregunto cómo será esto de ser ameba, quisiera más muestras ;)

    Almena, es urgentísimo, tú mira cómo andamos parecemos merengues. Un beso!

    Ahí estamos, Luz, lo que no cotiza no debería contar. No es razonable ni práctico, no lleva a ninguna parte más que emocionarse. Bessos

    Dintel, busca la fecha más cercana y apúntalo (espero que no seas de las que apuntan cosas en la agenda y luego ni lo mira).

    Candela, apuntas algo interesante. Los regalos entre mayúsculas y minúsculas siempre tienen un final dramático. Imagina que una mayúscula hace el gesto de regalarle un reloj y la minúscula, emocionada, le regala un dibujo hecho en plastidecor, que es su mayor tesoro. Así ocurre muchas veces y eso no hace más que agrandar la distancia entre las unas y las otras, así como el desprecio que las mayúsculas (con razón) sienten por las pequeñas.

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  7. Y es que las mayúsculas si no miden nada no pueden demostrar que son más grandes que nadie :)

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  8. Entre los signos de puntuación sucede algo parecido, un lio lo de los regalos, las comas son muy dadas a regalar pausas que los puntos y puntas y aparte como yo, nunca sabemos como llenar. De los acentos no hablo porque no los soporto.

    Besillos letra pequeña.

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  9. y es que en el fondo son unas sentimentales de cabo a rabo, lloran y se emocionan por cualquier tontería.. asi son las minúsculas..

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  10. De verdad, pero qué tontitas son estas minúsculas! Con el excelente ejemplo que dan las mayúsculas en cualquier situación, con ese saber estar suyo!! A ver si las minúsculas aprenden de una vez a vivir de textos afuera..

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  11. Miguel, entonces ya lo entiendo. Siempre me había preguntado de dónde venía esa manía de medir que tienen las mayúsculas y hoy, por fin, tengo una respuesta.

    Cereza, pero si los acentos no son más que vírgulas malcriadas, pobrecitos. Yo los adoro, incluso a veces pongo alguno de más para que así me alegren el día. Un beso

    Ico, y lo peor es que te lo llenan todo de mocos, porque tampoco saben de buenos modales cuando se ponen así... Ay, qué paciencia.

    Mercedes, eso, eso es lo que necesitan, vivir de textos para afuera. Pero a ver quién las hace entrar en razón a las bobas. Yo lo he intentado innumerables veces y te aseguro que no hay manera.

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  12. jajajaja... pues a mi me encanta quedarme empantanada en esos textos dulces y esponjosos jajajaja
    con lo bueno que es aceptar la propia y minúscula naturaleza :D
    besitos

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  13. Pena Mexicana, no me sorprende en absoluto lo que comentas, ya había llegado hace tiempo a la conclusión de tu irremediable minusculez ;)


    Un beso

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  14. Pues yo no añado nada más... ( que mi nombre lo dice todo... )
    Besos. Lenteja

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  15. Lenteja, perdona mi crueldad, pero a mí tu nombre me hace relamerme :)
    Pero no temas, me pasa lo mismo con el de Cereza y mírala, está vivita y coleando.
    Un beso

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