SaBER EVALUAR

Las minúsculas no saben evaluar ni hacer distinciones entre las cosas. Tanto les da ocho que cuatro si es lo que hay y no tiene remedio.  
Las mayúsculas en cambio, si de algo saben, es de evaluar y clasificar, establecer categorías y ordenar las cosas en su justo lugar. Todas ellas habilidades fundamentales en la vida, sobre todo en lo que respecta los momentos y las situaciones, pues saben que las cosas no son como son, sino como se las percibe.

Así, por ejemplo, cuando una mayúscula se ve atrapada en un atasco, en una enorme e innecesaria cola en el supermercado o en el andén de un tren que lleva retraso, enseguida sabrá que no es nada positivo. Refunfuñará durante toda la duración de la situación molesta y, al llegar a casa, contará lo horrible que resultó su día. Así un día se distinguirá perfectamente del día anterior y tendrán lo que se dice una vida llena.

Las minúsculas, ya sea en un atasco o en el odioso supermercado, se encogerán de hombros y caturrearán su canción favorita, pensarán en las musarañas y otros animalitos de su invención y pasarán el rato como si no tuvieran nada más importante que hacer con su tiempo, como si no tuvieran motivos para refunfuñar. Al llegar a casa no tendrán nada qué contar al respecto, si acaso las alocadas ideas surgidas del momento de espera o lo contagiosa que resultaba la risa de la cajera. Y para las pobres los días resultarán siempre iguales, con esa eterna sonrisa boba en la cara. 

14 comentarios:

  1. Soy mayùscula en ciertas ocasiones y minùscula en otras tantas, està mal? Saludos

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  2. Cien veces, está mal que no seas mayúscula del todo, la vida minuscular tiene grandes dificultades que, sin duda conocerás. Mayusculízate y todo esto acabará.

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  3. Cada vez me siento más minúscula, y he de admitir que esas mayúsculas me caen un poco mal... ;)

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  4. Tienes razón, Anca, cuando uno se mayusculiza la gente te considera normal

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  5. Ui..ahora que lo pienso he tenido momentos un poco mayúsculos, yo que tan minúscula me creía! Tendré que hacérmelo mirar, no sea cosa que tenga que iniciar el "doloroso proceso de la minusculización" como nos advertiste...hay que corregir ahora que se puede, menos mal que te tenemos a tí para recordarnos Anca!!
    Un abrazo!!

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  6. Uysss. He hecho un comentario tan largo que ya ni me acuerdo y se me ha ido de paseo por el éter... Resumiendo, que cuando nos dejamos llevar por el ego nos mayusculizamos y cuando es el corazón, la aceptación de los hechos lo que nos impulsa, actuamos como minus... Supongo que de todo hay en cada cual...

    Besitosss

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  7. Algunas colas sacan a la mayúscula que hay en mí...y no me gusta.

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  8. Alejandra, mala suerte si tan minúscula eres, sabes bien que siendo minúscula no se llega a encabezar nada. Un beso

    Miguel, es normal que así sea, el contexto está hecho para ser lo más mayúsculos posible. Incluso en las personas, mira si no las noticias, sólo se habla de crecimiento y más crecimiento. Hay que crecer e inflarse hasta reventar. Eso lo correcto, según las normas en vigor.

    Rosana, menos mal que estoy yo aquí, jajaja. La mala noticia es que el proceso de minusculización no acaba nunca, pero bueno, si es lo que quieres...
    Un abrazo

    Si, Luz, así es. Buen resumen de todo lo que conlleva ser mayúscula y ser minúscula, ahí es donde radica la principal diferencia.
    Besitosss

    Mercedes, qué suerte tienes. A mí ya rara vez me sale la mayúscula, ya sabes dos que duermen en el mismo colchón... Y durmiendo con la pequeña a, me he vuelto tan peligrosa como un brecol.

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  9. por eso quizás odio evaluar, examinar, clasificar a mis alumnos aunque el sistema me oblige entonces a los que son listos les pongo notas de tontos y a los que se creían tontos de repente les pongo notas exageradas..

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  10. fue un mal invento esa distinción de tamaños

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  11. hummmm ¡en las colas a veces odio ser una minúscula!
    :)

    besos+besos

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  12. Ser mayúscula es lo lógico... pero no me vas decir que las minus, no la pasan mejor...

    Un beso.

    mariarosa

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  13. Tengo que lo reconocer, hay momentos en los que no sé por qué, pero me sale la vena mayúscula y me doy a las voces en situaciones como las que describes (las esperas en las colas del súper sobre todo), menos mal que mi parte minúscula se impone y, al menos, no me da por clasificar, etiquetar y evaluar. Algo es algo.

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  14. Ico, eres una profesora minúscula!!!! A quién si no se le ocurriría cambiar las notas así?

    J.G, un mal necesario, de todas formas. Ni podrían encabezar las frases todas las letras, ni andaríamos bien si todas fueran como las pequeñas locas.

    Almena, en las colas y en cualquier lugar, ser minúscula es la peor opción. Nunca se gana así ninguna partida.
    Un beso + un beso

    Mariarosa, sí, las minus lo pasan mejor, ni se enteran las bobas de la mitad de los problemas importantes, tales como la cola de un supermercado.

    Mármara, mucha mayúscula ha salido del armario con ocasión de este artículo. No te preocupes, mientras no clasifiques, todo va bien.

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