LA IMPORTaNCIA DE LAS LENGUAS

Las mayúsculas son grandes defensoras de las lenguas y de la diversidad. Tanto es así, que en su quehacer diario de encabezar las frases y dirigirlas, promulgan normas y leyes que puedan defender estas lenguas y esta diversidad. Y si ello tiene un coste, pues se paga.

Las minúsculas de nuevo quedan atrás por sus limitados sentidos y su poco entendimiento de los conceptos. No entienden toooooooodo lo que hay detrás de una lengua cooficial. Piensan, las tontas, que las lenguas sólo sirven para entenderse las unas con las otras y no para otros conceptos e intereses. Y partiendo de esta base equivocada, no entienden, las pobres, por qué pagar traductores ahora, cuando antes todas esas mayúsculas podían entenderse las unas a las otras gratis.

Las pequeñas hacen sus cálculos y, con sus simples mentes, creen que más valdría, por poner un ejemplo, dar mil euros al mes durante un año a un comedor social o banco de alimentos, o repartir mantas y sopas calientes entre quienes duermen en la calle, o subir veinte euros la pensión de cincuenta jubilados... Cualquiera de estas cosas y mil ideas más, antes que hacer una sola sesión de traducción a quienes ya pueden entenderse solos. 

Así piensan las bobas, si es que a eso se le puede llamar “pensar”.

19 comentarios:

  1. Las minusculas llevan mucho tiempo dejandose timar con el teatro de las mayusculas.
    Las minusculas aun sin pensar estan empezando a darse cuenta de lo que pasa.
    Y todo tiene un limite.
    Cuando la temperatura de cambio esta en el aire basta cualquier desencadenante para que las minusculas en masa se rebelen y se acabe el abuso.
    Tunez ha sido la primera y no sera la ultima.
    Un saludo.

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  2. Sí. Las mayúsculas están empeñadas en una nueva Babel... ¡cueste lo que cueste!
    Pero ellas saben lo que buscan... que no es precisamente lo que el gran mundo minúsculo espera.

    Suprema y mayúscula memez....

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  3. Estáis equivocadas, minúsculas, las lenguas también sirve para separarnos, ¿acaso creéis que todas somos iguales?

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  4. Las minúsculas tienen miedo de hablar.

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  5. Estas minúsculas no se enteran: gracias a las grandes decisiones de las visionarias mayúsculas, unos pocos traductores se van a poner las botas. Y así ya habrá cuatro o cinco parados menos.

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  6. Dersony, quién sabe de qué serían capaces las minúsculas si se pusieran a exigir cambios... Son tantas, que muy difícil resultaría acallarlas. Pero... por ahora callan.

    Almena, una suprema memez, sí, pero asusta pensar en cuántos gastos de este tipo habrá ocultos entre los presupuestos mayúsculos y que ni salen a la luz. Y con qué vehemencia los defienden!

    Miguel, das en el clavo, las lenguas también sirven para separar a las personas. ¿"También" o "sobretodo"? No sé, no sé, tal vez sirvan más para separar que para unir.

    Candela, hay libros en los que, efectivamente, así es, tienen miedo. Pero no sé si aquí es el caso. Habrá que preguntarles a las bobas. Lo haré, investigaré y, si encuentro alguna respuesta, la publicaré aquí.

    Mercedes, tú sí que sabes: los siete traductores vivirán a cuerpo de rey y el próximo trimestre se podrá anunciar que el paro ha bajado en siete personas. Mira qué lujo.

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  7. Seràn tan simplonas esas minùsculas?
    Mira que las que participan en comedores sociales o repartiendo mantas entre los pobres, siempre se llevan una buena tajada para su terruño ;)

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  8. Cien veces, quienes se llevan tajada son siempre las mayúsculas, ya sea en estas situaciones o en otras. Las minúsculas nunca se llevan tajada, sólo hacen lo que tienen que hacer y se van con los bolsillos igual de vacíos como cuando llegaron. Simplonas, sí.

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  9. Las bobas le han cogido miedo a hablar de este tema jajaja (pero en minúsculo te digo que pienso como minúscula que soy)

    Una boba

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  10. Ellas sólo ven que las lenguas están hechas para entenderse. Quién en su sano juicio comprendería que detrás de muchas actitudes, normas y leyes hay quien no persigue esto sino enriquecerse o poner fronteras al propio entendimiento?

    No tienen arreglo, y seguirán tan contentas (aunque sepamos que las minúsculas también lloran) pensando que los textos son sólo para leer, aprender, comunicarse y pasar buenos ratos y que cualquiera con dos dedos de frente y algo de dinero lo dedicará a eso que ellas consideran importante.

    Besitosss

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  11. Estás arreglada con las mayúsculas... siempre las defiendes a ellas.
    Las minus sospechan que tú eres abogada de las señoronas que encabezan todo cuento, toda poesía, en cada texto importante, ellas primeras. Y las dejas a las pobres inocentes de las minus, sin defensa, ellas siempre detras de las mayús, te parece justo?

    Un beso.

    mariarosa...he dicho!

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  12. ¿Las lenguas para separar? ¡Sorpresa mayúscula (o minúscula)! Entonces eliminemos todas las lenguas y comuníquemonos sólo con una, el latín. O aún mejor, optemos por los gruñidos, gemidos y demás sonidos culturales.

    Incluso mejor: la ropa diferente también separa, o el color de la piel, o las fronteras. Hagamos que todo sea uno, homogéneo y a la par. Un estado, una lengua, una apariencia. Ay...

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  13. Candela, entiendo el miedo de las minúsculas para hablar de este tema. No es un tema tocable, ni aún hoy en día, cuando todo esto debería estar superado. También tengo yo miedo, pero malditas letras, se escriben solas y me delatan en mis pensamientos más ocultos, jajaja.

    Luz, así son estas bobas, ya ves. Y seguirán escribiendo sus textos con esa idea, la de entenderse. No, no tienen remedio, amiga.
    Un bessso.

    Jajaja, Mariarosa, quién manda, manda y hay que darles la razón.
    En todo caso, lo que sí es cierto es que sólo las mayúsculas llegan a algo de provecho, a las cumbres de la sociedad y a los puestos importantes. Así son las cosas y, si alguien me pregunta cómo progresar, le diré: "hazte mayúscula"

    Joan, las lenguas sólo son lenguas y se crearon para comunicarse. Las ropas sólo son ropas y se crearon para abrigarse. El color de la piel sólo es el color de la piel y se creó según las necesidades que requería en cada región del mundo para una mejor supervivencia. Estos atributos no tienen la capacidad de unir ni de separar por si mismos, es el modo de usarlos lo que une o separa. Por esta razón, no hay que eliminar ni las lenguas, ni las ropas, ni los colores de piel, sino las mentalidades que hacen que éstos sirvan como arma arrojadiza de los unos contra los otras.

    En cuanto a las fronteras... éstas sin duda se crearon para separar.

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  14. Esas locas minúsculas, en su ignorancia, quizás esten dandose cuenta de una gran verdad... sólo quizás...

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  15. Sólo quizás, Alejandra... a veces de tan simples, puede que acierten en algo ;)

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  16. Hola, creo que estoy un poco mayúscula hoy. Opino como Joan, y creo que el tema de la riqueza que supone utilizar diferentes lenguas en nuestro país, se utiliza de nuevo como demagogia, aprovechando la situación de crisis que tenemos y el malestar general del personal. Lo que más me duele es que habrá un montón de gente de nuevo planteando que no hacen falta tantas lenguas (traspasando por supuesto el tema que nos ocupa). Yo que me siento bilingüe y me gusta utilizar dos de las lenguas oficiales, creo, en el fondo, que no hay voluntad de ahorrar de quienes plantean este dilema, sino un transfondo de hacer daño a las diferentes posibilidades de expresarse. Al final, hasta podría incluso estar de acuerdo con ahorrar dinero en estos gastos si se hubiera planteado la situación de otra manera (como un replanteamiento general de gastos de varios conceptos que seguro son innecesarios). Pero al final del camino está lo de siempre: para qué hablar/estudiar/enseñar diferentes lenguas si con una nos entendemos.
    Una que se mayusculiza y minusculiza con facilidad (por suerte)

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  17. Rosana, insisto, nadie está hablando de eliminar las leguas. De hecho, nadie está eliminando ninguna cosa ni está recortando ningún gasto antes existente que desfavorezca a las lenguas. Si esta medida se hubiera implementado en tiempos de abundancia y ahora fuera un recorte (un único recorte, sin ninguna otra medida de ahorro más) entendería que hubiera quien protestara.
    Pero no estamos en tiempos de abundancia. Al contrario, se están recortando gastos en necesidades básicas de las personas, a la vez que se está implementando un nuevo gasto, hasta ahora inexistente para algo que no es una necesidad, sino una cuestión de símbolos e ideología. No veo demagogia en quienes se ven en situaciones vitales límite.
    Las personas están enfadadas por esto, porque se ven sin recursos ni ayudas, con cada vez más recortes sociales, pero en las altas esferas se habla de otros intereses (y aquí sí que veo yo la demagogia). Un símbolo nunca puede ser más importante que una persona, represente lo que represente éste.

    Las lenguas se están enseñando en los distintos territorios. Y no sólo eso, incluso se están exigiendo en determinados ámbitos. Bien, eso quita oportunidades a quienes deciden libremente no hablarlas, pero si es una medida que se tiene que tomar para que una lengua sobreviva, me parece bien.
    Ahora, cuando estamos en los momentos en que estamos y nos juntamos todos, con todas nuestras lenguas, el sentido común dice que se use la lengua común.
    No sé de economía más que lo justo para sacar mis cuentas adelante, pero imagino que el "debe y haber" de un país debe de ser parecido, pero a lo bestia. Así que mi sentido común me dice que cuando hay que recortar gastos, no sólo se elimina lo innecesario, sino que se evita entrar en nuevos gastos sobre necesidades antes inexistentes. Se trata de reducir, no de reducir con una mano y aumentar con la otra. Y sí, habría que reducir tantas otras cosas que no son necesarias (como unas papeleras carísimas para los aseos de las instituciones), pero ese argumento no convierte a este gasto en más razonable.

    Quiero entender la necesidad de esta medida en concreto, con su gasto concreto, implementada en este momento concreto, pero no puedo, porque no obtengo a cambio argumentos que la defiendan, sólo ideas sobre la diversidad y la riqueza de las lenguas y la necesidad de conservarlas, o sobre otros gasto que no se deberían tener, cuando no es este el tema. Que alguien me explique la necesidad (he dicho necesidad) de este gasto, estoy abierta a escuchar, mi origen me mantiene en una postura neutral al respecto, por lo que, si hay argumentos, se me podrá convencer.

    Y repito, no se trata de eliminar las lenguas, sino de usar el sentido común. En este caso, el sentido común dice que se use la lengua común que todos conocen y gastar los menos recursos posible. Después, cada cual en su región, que hable esa lengua cooficial, que para eso es cooficial, para que todo el mundo sea capaz de al menos entenderla. Y cuando haya dinero de más, que se hablen las lenguas en todos los senados y parlamentos y donde haga falta, si así lo desean, pero siempre después y sólo después de haber atendido a todas las personas.

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  18. Pues debe ser eso, que lo he entendido mal,salut

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  19. Y si no fuera así, Rosana, la diversidad de opiniones también es riqueza, así que no habría ningún problema.
    Una abraçada.

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