CONGELaDAS

Cuando las minúsculas tienen frío se agrupan en palabras cálidas y hermosas, como "verano" o "bichito" o "ternurita". Y así espantan ellas el invierno entre cosquillas y canciones.
Lo hacen todas, salvo algunas preposiciones solitarias, como la a que nos ocupa en este blog.

Ésta pequeña, cuando hace tanto tanto frío, se acurruca junto a su vírgula querida y así, abrazadas las dos, tiemblan juntitas esperando que llegue pronto la primavera y sus cuerpecitos puedan volver a desparramarse por las páginas y escribir cualquier cosa irrelevante y feliz.