CONVERSaCIONES

Los diálogos entre minúsculas y mayúsculas son de lo más desalentador. Nadie querría leer semejante cosa, lo puedo asegurar y por respeto a quienes vienen por aquí no trataré de reproducirlos. Esto es porque sus cabezas se encuentran a diferente altura en la página, así de simple es la explicación.

La minúscula, al ser tan bajita, tan sólo alcanza tratar asuntos insignificantes (entre tú y yo, mayúsculita querida, ahora que estamos tan juntitas). En cambio las grandes letras sobrevuelan toda la frase con su mirada, lo ven todo en perspectiva, alcanzan otros horizontes. Sus discursos se dirigen a todas las letras que abarca su mirada, pero jamás a una letra en concreto.
Y es que, con una visión tan panorámica ¿quién se conformaría con una simple conversación de tú a tú?

9 comentarios:

  1. Me encantaría saber qué opinan los acentos de estos diálogos, y si participan en ellos con su habitual vehemencia...

    Me gusta visitar este mundo! Saludos!

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  2. Mercedes, en breve te contaré aquí sobre los acentos. Y sobre cualquier cosa que desees saber sobre este mundo. Para eso estamos.

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  3. En estos casos, los diálogos que se establecen, si pueden llamarse así, suelen ser de "besugos". Resulta muy dificil hacerlo desde diferentes alturas, sobre todo si alguno de los participantes no sabe o no quiere situarse donde corresponde.

    Besitos

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  4. Bueno, las mayúsculas pretenden tener diálogos "elevados". Tanto, que se pierden en teorías. No creas, no serían nada sin las minúsculas.

    Besos mil y feliz domingo

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  5. En las conversaciones en el tú a tú es donde se conoce de verdad las grandes abstraciones, si conoces un grano de arena conoces toda la playa.. sólo que las mayúsculas no se han enterado aún..

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  6. las conversaciones puden ter diferentes angulos de miragem...
    e las minusculas son importantes :)

    abrazo serrano

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  7. ¡¡Bah, eso no es nada!! Las minúsculas se creían muy autosuficientes, casi todas las palabras son reuniones de minúsculas, eran un poco revolucionarias, creían que las mayúsculas no podían hacer nada solas.

    Eso fue hasta que las mayúsculas se espabilaron y crearon una nueva forma de escribir, en la que ya no se dice "el Madrid de Fernando" sino "¡¡EL MADRID DE FERNANDO!!".

    Vamos, que las unas y las otras se hicieron, cada una en su lado, un poco nacionalistas.

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  8. Con tanto panorama para las mayúsculas las hacen ver más, lo que no quiere decir que mejor. Es posible que muchas veces vean el árbol y no el bosque.
    Un beso de tú a tú.

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