MaQUIAVELICAS


Las minúsculas no han nacido para dirigir. Si por ellas fuera la gramática se volvería tan simple, que nadie querría adoptarla como norma. Sus cabezas son simples, así que sus soluciones también lo serían. Simples, estúpidas y, desde luego, poco favorecedoras para las diversas industrias que sostienen todo el abecedario. ¡El abecedario, nada menos! ¿Hay algo más sagrado que sostener? Pero a ellas, pequeñas bobaliconas, les importa muy poco si cambia todo el sistema y de pronto la erre se convierte en la primera letra del alfabeto, o si lo hace la uve.

Una que yo conozco es tan tonta que, aunque se da cuenta de que ella sería la primera en cambiar de posición, aceptaría el cambio de buen grado si esto favoreciera a las zetas. Dice que está harta de ver el abecedario ordenado siempre igual y que ya sería hora de cambiarle el look. Y juega a torturarme con estas ideas sobre revoluciones y me cuenta cómo quedaría mi teclado y los botones del móvil. Me canta el nuevo orden alfabético por las noches, una y otra vez "ere, zeta, pe, u, de"... y así hasta decirlas todas y hacerme enfadar de verdad. No quiero gritarle a una minúscula, pero es que... uf.

8 comentarios:

  1. La simplicidad es un peligro para los grandes, que insisten en hacernos creer que el mundo es complicado para que sigamos necesitando de ellos.
    Puede que la revolución sea necesaria...
    ;)

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  2. Por cierto, he olvidado reír tal como me inspira el nombre del post
    UUaaajja jaj jajaja
    (llevando la mandíbula hacia el techo con las manos paralelas tocándose en las yemas de los dedos y tal vez un pequeño movimiento de los dedos, uno a la vez, eso no lo tengo claro jajajaja)

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  3. Ayyy, creo que... soy una minúscula!!!! :D
    Besosss.

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  4. Lo que no sabe y no concibe una minúscula es pisar al de al lado para impulsarse y subir de nivel. Esto hace que cedan el paso a las que empujan y no lleguen las primeras al "reparto"

    Besitos

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  5. ¡qué sería el mundo sin las minúsculas¡ Son creativas y siempre andan revolucionando todo con su simplicidad, querer cambiar el orden del alfabeto.. hasta yo me apunto..

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  6. Pues, mira, en esta ocasión, estoy de acuerdo con las minúsculas. No sé si el abecedario, que ya estoy muy mayor para aprendérmelo de otra manera, pero a la gramática de Nebrija y sus secuaces del sacrosanto templo del castellano que se pasan el día limpiando, abrillantando y fijando los términos que dan soporte al heterocentrismo de esta sociedad, le vendría muy bien un buen revolcón. Uno que dejara de invisibilizar a las mujeres; uno que propugnara el empleo de términos inclusivos; uno que abriera la puerta al 51% de la raza humana y dejara de soterrar sus logros. Uno, en fin, que nos permitiera integrar, a nosotras y a ellos, que las mujeres, nuestro acervo y nuestros avances también merecen ser nombrados.
    (¡Hostia, qué minúscula me he levantado esta mañana!)

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  7. Yo, de mayor, quiero ser minúscula, sin lugar a dudas.

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  8. Yo soy minúscula; por eso, siempre que puedo, llevo tacones.

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