DESOIDaS


Ahora coged un libro, abridlo por cualquier página, acercadlo a la oreja y escuchad. Nada ¿verdad?
Es porque a las minúsculas no se les oye jamás, ni aunque se desgañiten delante de las mismas narices de uno. Digan lo que digan, expresen su opinión con media boca o a grito limpio, su insignificante voz nunca es oída, ni aún con las mejores intenciones.

Las bobas no lo saben y, en cuanto abrimos un libro, empiezan a hablarnos de las pequeñeces con las que ocupan sus vidas, atropellándose las unas a las otras, entre disculpas y pisotones, sin respetar los turnos de palabra, sonrojadas por la emoción de tenernos cómo oyentes.
Algunas buenas personas abren sus libros con regularidad, sólo por complacerlas. Buenas y ociosas personas, diría yo: pocas otras ocupaciones deben de tener para entretenerse con semejante banalidad.

11 comentarios:

  1. Hija, no sé qué me pasa al intentar poner un comentario que se me pierde, y sigo todos los pasos, pero a pesar de eso, tengo que repetirlo una y otra vez.

    Decía, por si esta vez es posible validarlo, que las minúsculas son, con respecto a las mayúsculas, como en la vida lo cotidiano, que es lo que hace que la vida sea lo que es. Como en la orilla que el mar acaricia, la suma de un granito más otro. Dónde se sustentaría un árbol cargado de frutos si no existieran los pequeños granos de arena? ¿De qué estarían hechas las montañas?
    ¿Qué sería de las palabras y de la literatura sin minúsculas? ¿Qué de la comunicación entre los humanos sin minúsculas?

    Besitos

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  2. jajaja... yo soy del grupo de las bobas...
    Un beso!

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  3. Me gusta escucharlas, al principio, como dices es un alboroto donde no se entiende nada, poco a poco encuentran la dinámica que permite hablar cada una a su tiempo y llegando al final, algunas susurran entre sueños, exhaustas y contentas... es todo un espectáculo

    ;)

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  4. Que a mi tu blog no me parece tan banal!!
    hehee ... Hablando de minúsculas, me identifico con ellas y sus mínimas cotidianas.
    (Sobre todo con la falta de saltos de línea)
    Aquello mejor conceptuado literalmente hablando, lo encuentro lleno de pequeñeces, archicargado de banalidad. -No así siempre, pero por lo general-

    Besos, aMINUSCULA!

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  5. Me pasa como a Glora, oyes, que soy de ese grupín de bobas y ociosas que, de vez en cuando, da en abrir los libros, sólo por complacer a sus adoradas minúsculas.
    Otrosí digo: hay veces que las minúsculas dan en hacerse oír y lo consiguen. Como muestra, la tremenda manifestación de minúsculas de ayer en Teherán.

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  6. Pensar que no hay palabra sin minúsculas, no todo tiene que ser mayúscula, la vida esta compuesta de pequeños detalles, igual que las palabras de pequeñas palabras. Lo importante es que se haga con todo esto.

    Sobre las minorías del mundo, que son muchas gracias al Señor, no puedo especificar muy bien a que Señor porque eso dependerá de la religión, del poder de turno, etc., etc. Siempre debemos escuchar al que piensa diferente, sean muchos o pocos, sea uno o diez millones, vale la pena escuchar, aunque muchas veces griten todos juntos.

    Igual ojo con algunas minorías, como las que comen en el jockey club o pertenecen al club de los multimillonarios (principalmente financistas), esas minorías no hablan, solo corrompen, como algunas palabras mal usadas y otras que son malas palabras simplemente (aunque mi querido Fontanarrosa las degustara con gracia).

    Un saludo.

    HologramaBlanco

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  7. Pues sí que lo saben: en las pequeñeces se mide a lo grande. Bonito dibujo.
    Un beso

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  8. A mí me llega alto y claro la voz de las minúsculas. Son las mayúsculas las que hablan una jerga propia que, a veces me cuesta comprender.

    Besos.

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  9. Las he visionado taaan monas, todas atropelladas,parloteando, sonrojadas porque pasamos su vista sobre sus cuerpecitos diminutos.
    Tu les estás haciendo publicidad encubierta..:)
    Besitos

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  10. Arte de minúsculos luminosos abrir un libro al azar para oír minúsculas. Las pobrecitas se llenan los pulmones de aire y exhalan cosas imposibles. Y uno se queda con el olor de las páginas pero no sabe en cuanto contribuyen a ese perfume el aliento de estas loquitas pequeñitas.

    Beso!

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