ENCaRCELADAS


Cuando las minúsculas cometen algún delito, son apresadas y encerradas en Diccionarios de las Reales Academias donde se espera que paguen por sus pecados y, de paso, se conviertan en letras de provecho.

Y diréis, queridos y honorables lectores de este blog: "¡¿Pero qué delitos podría cometer una minúscula?!". Bien, he de deciros que las minúsculas también cometen delitos, hay incluso quien cree que los delitos son siempre cosa de minúsculas y nunca de las mayúsculas, puesto que éstas últimas suelen salir airosas de cualquier acusación formal.
Uno de los principales delitos de las minúsculas, por ejemplo, es no aceptar su condición y querer ser otra cosa diferente. Hay minúsculas que siguen con la patraña de la igualdad en la boca, al mismo tiempo que hablan de la diversidad, sin darse cuenta las pobres que o es una cosa o es la otra, que estas dos palabras se excluyen mutuamente. Creen, además, que cada quien puede ser lo que desee, negándose a admitir que cada quien es (y debe ser) quien ha nacido y no hay posibilidad de transformación. Ninguna.

Volviendo al tema que nos ocupa, cuando las minúsculas son encarceladas, privadas de su libertad y de sus lápices de colores, cuando se ven tan estrictamente definidas, se sienten tan desdichadas que pueden llegar a perder la razón (si es que tuvieron uso de ella alguna vez). Las otras minúsculas de su párrafo, por suerte, se acercan hasta las tapas del Diccionario y le leen poesías o le cuentan chistes de Lepe para que cobre fuerzas, pobrecilla.

9 comentarios:

  1. Bueno, querídísima cronopia mía de mi corazón: el dibujo es un hallazgo! El texto del dibujo ni qué hablar, tan cronopial y mafaldístico que de nuevo nos une en esencia y es un placer que estemos hermanados así de la nada, o del todo.
    Genial.

    El texto. ¿Letras de provecho pobrecitas que nacieron para la poesía y para la poesía de todo tipo de texto artístico y convertirlas en utilitarias formas para máquinas, órdenes, legajos, nóminas, presupuestos, pedidos, y demás convenciones? Nooooo!!!

    Sin duda en la cárcel tienen un espíritu de cuerpo que las salva de toda muralla y silencio obligado. Amo a las minusculas!
    Me encantó. Volviste con todo! Placer de veras.

    Un beso enorme.

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  2. Esperemos que si alguna minúscula se ve privada de libertad por los motivos que sean, al menos pueda llevarse, aunque sea a través de sus amigas, un par de lápices de colores para dibujar una cerradura y una llave encima de esos barrotes...

    :)))

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  3. Lo que tengo claro es que a las minúsculas apresadas no les pagan 350.000 euros para ser entrevistada en un programa minúsculo de esos ¿a que no?

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  4. Esta "a minúsculA" es un "fonema abierto".
    A todos.
    A todo.
    ¡Y eso no puede ser delito!
    Me declaro abogada defensora de una minúscula encarcelada.
    Porque son...
    sencillamente...
    geniales.

    Ésta "a" lo es.

    Le envío besos mil

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  5. Mi letra minúscula preferida sigue tal como la recordaba: llena de ternura e inteligencia. Duele verla entre barrotes, así que por favor, liberala pronto.
    Besos. Muchos Besos.

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  6. Qué extraordinario y tierno post!!!
    pobres, me siento identificadísima con las minúsculas, de verdad.

    Abrazos tiernos para ellas.

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  7. Como la vida misma, esta sociedad es así cuando se habla de igualdad y demás cosas justas se marea. Eso sí, la sociedad se dedicará a apartarlas pero lo bueno de esas minúsculas es que es difícil callarlas y siempre hay alguien dispuesto a escucharlas :). ¡Libertad para las minúsculas ;)!

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  8. Mucho me temo que si esto que cuentas le hubiera pasado a una mayúscula, las otras mayúsculas de su párrafo, por desgracia, no le leerían poesías ni le contarían chistes de Lepe ni de Gomeros, ni nada de nada...
    Un abrazo fuerte!
    Te echaba de menos!

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  9. De lo cual se deduce que la solidaridad también es minúscula.

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