MINUSCULaS PREMIADAS

Cuando una buena e inocente persona a la que vamos a llamar Mármara, decide otorgar a una minúscula un premio (el Thinking Blogger Award, por ejemplo) no tiene culpa alguna de lo que sucederá a continuación, ella no sabe el torrente de lágrimas que va a desencadenar este gesto que sólo se pretendía amable. Ni mucho menos sabe nada del torrente de palabras que brotarán de la diminuta boquita de la minúscula.

Así es, cuando una minúscula recibe un premio, se emociona de tal manera que vierte lagrimas, derrocha sonrisas (al mismo tiempo) y sobretodo, mientras se sorbe los mocos, construye un interminable discurso que lleva a las mayúsculas más templadas a la purita desesperación.

Santa paciencia la de las letras capitales, aunque muchos no sepan valorarlas ellas resisten, valientes. Resisten hasta el final del discurso, pegadas a sus asientos, con sus mayúsculas posaderas apretadas, deseosas de escuchar su nombre entre los cinco nominados de la minúscula.

Entonces, todavia entre mocos y agradecimientos, la minúscula extrae del sobre un papel, y con su vocecita de pitufo solemne lee a toda prisa:

El Thinking Blogger Award es una especie de premio o reconocimiento, surgido de la iniciativa de un blogger estadounidense con la única finalidad de dar a conocer otros blogs que nos hacen pensar. Si el tuyo es uno de los escogidos... puedes (o no) seguir estas instrucciones:
1.- Si alguien te otorga el premio, escribe un post con los 5 blogs que te hacen pensar.
2.- Enlaza el post original, así la gente puede encontrar el origen del mismo.
3.- Exhibe o muestra el "Thinking Blogger Awards" con un enlace del post que tu mismo escribas. Hay dos modelos de botón para mostrarlo en el blog, plateado o dorado.

Extrae otro sobre del sobre; de éste, el último extraído, extrae otro sobre y por fin un papel manoseado que lee de tirón:

"Los premiados, por orden alfabético, son:

Después la minúscula entristecerá durante unos momentos: por un lado, ya acabó su protagonismo. Por el otro, le hubiera gustado dar más premios y celebrar una fiesta con matasuegras y confeti.

LECCION DE aNATOMIA


"¿Las minúsculas huelen cuando se desnudan?" Para tu alivio, Imagina, te diré que no, no huelen en absoluto. Podrían hacer desnudos multitudinarios de, digamos, una hoja entera y nadie olería nada. Esto se debe a que no tienen glándulas sudoríferas.

Y ya que hablamos de la "anatomía" de las minúsculas, me gustaría dejar claro que tampoco tienen pene, por lo que es ridículo enviarle decenas o cientos de e-mails al día ofreciéndole un aumento de dicho órgano.
Las bobas, por amabilidad, aceptarían hacerse tal aumento aunque no les importe demasiado como los prefieren las mujeres (o cómo dicen que ellas los prefieren), pero no tiene nada que aumentar; ni con las mejores intenciones podrían complacer a estos solícitos y afanosos comerciantes.

NUMERaCION

"Y en qué posición están los números?" Bien, Alexis, para contestar a tu pregunta debemos repasar un poco la historia.

A nadie se le habrá pasado por alto que antiguamente los números no eran tales, sino un grupo de mayúsculas que simbolizaban tal o cual cantidad. Pero tengo que decir que estas letras ocupaban una posición social muy inferior a las mayúsculas a las que se asemejaban y jamás llegaron a ser aceptadas como hermanas por éstas, pese a que existían sobre la faz de los libros desde el principio de los tiempos (las minúsculas sí las aceptaban, pero ya sabemos que ellas no cuentan). Las consideraban de una raza inferior y llegaron a extremos vergonzosos en el trato que les daban.

Hubo manifestaciones, hubo guerras, hubo mil atrocidades con tal de lograr una secesión entre mayúsculas literales y mayúsculas numéricas... demasiada historia para ser escrita en tan pocas lineas.

Lo importante es el vergonzoso resultado final de tales ideas y activismos: el cambio de la numeración al sistema arábigo, para una clara diferenciación entre mayúsculas y números. Esta diferencia sigue vigente hoy en día, al igual que la distancia (espiritual y física) entre números y mayúsculas, aunque se han logrado recuperar los derechos civiles de los números en muchos libros.

En resumen, y contestando a tu pregunta, la posición que hoy día ocupan los números en los libros civilizados es de igualdad, pero aparte.

n.a Y cómo es habitual, las minúsculas caen tan bajo cómo para omitir estas sencillas reglas para diferenciar sus estatus y escriben con sus cuerpos los números que les viene en gana, por ejemplo "los tres cerditos " en vez de "los 3 cerditos", ignorando las reglas en vigor