UNA TROLL PROPIa

Pocas minúsculas, hay que admitirlo, muy pocas consiguen escribir un blog y mantenerlo por algún tiempo. Dadas estas cifras tan preocupantes (siete de cada diez minúsculas renuncian a escribir* en su blog) cabría preguntarse qué hace que unas minúsculas escriban y otras no lo consigan. ¿Qué necesita una minúscula para escribir un buen blog?

Tiempo atrás, por hacer un poco de historia, esta pregunta fue planteada con respecto a las mujeres y la novela, ya que se daba una situación muy similar al que ahora viven las minúsculas con respecto a sus blogs, aunque por causas muy diferentes (y dolientes). La respuesta en aquella ocasión fue bien sencilla: el libro Una habitación propia, absolutamente recomendable incluso hoy en día.

Pero volvamos a las minúsculas y sus necesidades básicas para escribir: ¿qué es lo que marca la diferencia entre una minúscula que escribe blogs duraderos y otra que abandona? Algunos lo habréis adivinado, se trata de tener o no una troll propia.

Ya sabemos el cariño que las minúsculas profesan a toda clase de mascotas, pero con sus trolls es algo especial: las trolls hablan un lenguaje que las minúsculas son incapaces de comprender, pues nunca lo utilizan entre ellas y, como no comprenden nada, deciden imaginar cual podría ser el significado de las palabrejas, inventando así historias divertidas. Historias que después contarán en sus blogs.


Lo malo es que la pequeña egoísta moderará los comentarios del blog para quedarse con todas las historias de su troll y nadie las pueda escuchar de primera mano, mejor dicho de primera boca.

*debemos recordar que para las minúsculas escribir equivale a vivir

13 comentarios:

  1. uff me dejaste pensando y mi cabeza esta ahora saturada ...mañana te contesto...un abrazo...

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  2. yo también tengo un troll. En mi caso ha pasado de insultarme a decirme que soy muy buena y que me tiene que buscar un novio.
    jejej, besos mayúsculos!

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  3. MUCHAS VECES LOS TROLL TE DEJAN SUS IDEAS....veces discuten entre ellos...y muchas veces de todo esto no sacas nada porque no te enteras...pero luego en un momento de relax te llega un flash y piensas que son tuyas y no es verdad.....

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  4. ¿te das cuenta? y es que ni los trolls se resisten al atractivo de las minúsculas
    :)
    besazo para mi minúscula favorita

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  5. Cuánta influencia tiene sobre mi la tele, Santo cristo, cuánta. Y eso que sólo veo los informativos en directo. Es esa influencia la que me ha traído a la cabeza ese anunco de la DGT, "elige tu razón y póntelo", al leer esta entrada.
    Pues eso.

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  6. La interpretación del lenguaje de las trolls me parece encantadora. Un beso.

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  7. Las trolls son tan misteriosas como las minúsculas.
    Y ya se sabe que la revelación del misterio siempre es inferior al misterio.

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  8. Pues de alguna manera habrá que agradecer a las trolls el darnos la luz que nos anima a continuar escribiendo en estos cuadernos enrredados, hasta cuando tenemos el ánimo vencido y la imaginación seca.

    Salud

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  9. ¿Es posible que las trolls, además de mascotas, se conviertan en musas de las minúsculas? ya que aunque no las entiendan, dan un significado Imaginario a sus palabras...

    Por cierto, me encanta Virginia Wolf...

    Besitos

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  10. Hay una anécdota presuntamente (y probablemente) real, que se cuenta en el mundo comercial

    Un vendedor quedó afónico antes de la entrevista clave con el consejo de la empresa que iba a decidir la compra. Tanto era así que en el momento de hablñar ate sus potenciales clientes, solo salieron ggggggggssssss de su garganta

    Aflijido a más no poder, escribió en un papel, lo siento estoy afónico, no puedo hablar

    Ante eso, los propios miembros del consejo "cliente potencial" autopresentaron y discutieron su producto... Su producto consiguió la venta; es lo que pasa cuando te imaginas lo que otros dicen

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  11. Los trolls son unos seres que provocan lástima por su cortedad mental y la cerrazón con la que defienden su idea, por lo general, sólo tienen una. Podrían aportar datos nuevos al debate o contrastar pareceres, podrían hacer algo mejor que rebuznar, pero la ignorancia solamente se cura por voluntad propia.


    En cuanto a la magnífica obra “Una habitación propia”, he de decir que Virgina Woolf me dejó espeluznada con el retrato de una sociedad en la que se pensaba, por ejemplo, que “las mujeres novelistas deberían sólo aspirar a la excelencia reconociendo valientemente la limitaciones de su sexo”.

    Un entrañable abrazo, querida A.

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  12. Creo que todos hemos tenido nuestros trolls alguna vez...

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  13. los trolls nos animan a darles batalla.

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