COMO PUNTO Y VIRGULa


Todas las vírgulas abandonadas fueron alguna vez habitantes en casa de mayúscula: una minusculita jamás abandonaría a su vírgula, no por buena, sino por ese corazón tan apocado que tienen, tan lacrimoso y sensiblero.

Algunos de los lectores de este blog se pueden sentir sorprendidos (como poco) ante la idea de una mayúscula acogiendo vírgulas en su propio párrafo, dada la poca sensibilidad que éstas muestran hacia el contexto en general. Pero si los mencionados lectores tuvieran la ambilidad de examinar un texto cualquiera, observarán que está infestado de puntos... bien en solitario, bien en familias de tres como acaba de ocurrirme ahora mismito (solo por pronunciar su nombre en plural, parecen haber sido invocados).

Las mayúsculas tienen miedo a los puntos y esto provoca situaciones complicadas, sobretodo teniendo en cuenta que casi siempre hay un punto delante de una mayúscula (y rara vez hay una vírgula cerca, esto se debe a que puntos y vírgulas no se llevan demasiado bien, de hecho en el mundo de las letras existe una expresión para definir la mala relación entre dos letras que dice así:"se llevan como punto y vírgula"; con las comas en cambio no hay problemas de convivencia).

El caso es que las vírgulas son más dormilonas que cazadoras-de-puntos, por lo que las mayúsculas casi siempre acaban subidas a una silla, dando voces histericas, mientras las vírgulas serán abandonadas en algún lugar entre lineas o incluso, en los peores casos, cubiertas por una gruesa capa de tipex*.

Si las mayúsculas leyeran el "prospecto" de las cosas antes de comprarlas...


*niños, no lo hagáis solos en casa

10 comentarios:

  1. Es lógico que las mayúsculas no soporten un punto a su derecha. Eso significaría el fin.
    :)
    Mira como no protestan por los que tienen a su izquierda, que son en realidad -la mayoría de las veces- los que permiten que ellas existan.
    :)

    Besazo para ti y ronroneos a mi virgula favorita

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  2. Ultima vez que leo sin ponerme las gafas....de repente, crei que era una minuscula embarazada¡¡

    Besos,
    Hilda

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  3. Los que no se arriesgan, no se mueven ni evolucionan. Es mejor ser pequeña que ser tan pesada como una mayúscula. Alguien me recomendó tu página, y tiene razón. ;)

    Un beso, aminúscula

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  4. Entre tu pueblo y mi pueblo hay un punto y una raya... (¡o es una vírgula?)

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  5. Es verdad, esos puntos tan pequelos y tan poderosos cuando están a la derecha de la mayúscula, casi me recuerda a los ceros, ya sabes ese cero a la izquierda que no sirve para nada... Reflexiones de una matemática...

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  6. Tengo entendido que las mayúsculas son muy suyas para muchas cosas, ¿no? Estoy aprendiendo mucho acerca de las costumbres de las letras en tu blog. Me gustaría saber, la relación que existe entre guiones y mayúsculas o puntos. Tengo entendido que estos seres (los guiones) ponen barreras en los finales de las líneas de los textos para evitar que las pobres minúsculas se precipiten al vacío, pero no sé qué tal se llevan con los puntos o las mayúsculas. ¿Me podrías ilustrar?
    Besos

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  7. De acuerdo, Tanhäuser, pero tengo pendiente para ti una explicación sobre las minúsculas y el deseo de ser "superstar" (ésta será la próxima entrega de este blog) en cuanto acabe con el primer asunto, te complaceré con gusto.

    Besos

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  8. Cada vez que te leo, me pasa lo mismo: me quedo después mirando como atontado los textos, imaginando que tengo ante mí manadas de letras y signos de tamaños mayúsculos y minúsculos.

    Como si se tratara de una lección de zoología, nos cuentas sus costumbre, manias e incluso fobias. Para mi que incluso he encontrado alguna un tanto salvaje que salta por encima de las líneas...

    Pero para sorprendente, esta interesante y curiosa historia de las vírgulas que nos cuentas se lleva la palma.

    Salud

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  9. Se me ocurre que después de un punto las mayusculas se ven ante un precipicio, como obligadas a dar con ellas mismas. Me encanta todo este juego que habrís cada vez, querida cronopia.

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