PUNTO Y FINaL

Cuando una minúscula siente que ha cumplido su función, o que se cierra el círculo, o que se acaba el capítulo... o como los lectores de este blog quieran llamarlo, ni los premios ni las musas-troll consiguen retenerla, sabe que hay que cerrar el libro.

Lo hace dando las gracias, infinitas y humildes gracias por cada vez que alguien la visitó y leyó sus bobas palabras. Por los comentarios, por las sonrisas que éstos le han regalado y por miles de cosas que nunca acabaría de nombrar una por una.

Se va con alegría y desea que así se por parte de todos los que la visitaron porque no es una despedida: ellos y ellas seguirán leyendo y escribiendo hileras de pequeñas minúsculas, que cumplirán su función y sus ciclos y les acompañarán alborotando los textos con las niñerías que aquí he ido relatando.

Gracias.


Actualización

Tanhäuser me hace este magnífico regalo (gracias de nuevo, amigo):


UNA TROLL PROPIa

Pocas minúsculas, hay que admitirlo, muy pocas consiguen escribir un blog y mantenerlo por algún tiempo. Dadas estas cifras tan preocupantes (siete de cada diez minúsculas renuncian a escribir* en su blog) cabría preguntarse qué hace que unas minúsculas escriban y otras no lo consigan. ¿Qué necesita una minúscula para escribir un buen blog?

Tiempo atrás, por hacer un poco de historia, esta pregunta fue planteada con respecto a las mujeres y la novela, ya que se daba una situación muy similar al que ahora viven las minúsculas con respecto a sus blogs, aunque por causas muy diferentes (y dolientes). La respuesta en aquella ocasión fue bien sencilla: el libro Una habitación propia, absolutamente recomendable incluso hoy en día.

Pero volvamos a las minúsculas y sus necesidades básicas para escribir: ¿qué es lo que marca la diferencia entre una minúscula que escribe blogs duraderos y otra que abandona? Algunos lo habréis adivinado, se trata de tener o no una troll propia.

Ya sabemos el cariño que las minúsculas profesan a toda clase de mascotas, pero con sus trolls es algo especial: las trolls hablan un lenguaje que las minúsculas son incapaces de comprender, pues nunca lo utilizan entre ellas y, como no comprenden nada, deciden imaginar cual podría ser el significado de las palabrejas, inventando así historias divertidas. Historias que después contarán en sus blogs.


Lo malo es que la pequeña egoísta moderará los comentarios del blog para quedarse con todas las historias de su troll y nadie las pueda escuchar de primera mano, mejor dicho de primera boca.

*debemos recordar que para las minúsculas escribir equivale a vivir

MINUSCULaS PREMIADAS

Cuando una buena e inocente persona a la que vamos a llamar Mármara, decide otorgar a una minúscula un premio (el Thinking Blogger Award, por ejemplo) no tiene culpa alguna de lo que sucederá a continuación, ella no sabe el torrente de lágrimas que va a desencadenar este gesto que sólo se pretendía amable. Ni mucho menos sabe nada del torrente de palabras que brotarán de la diminuta boquita de la minúscula.

Así es, cuando una minúscula recibe un premio, se emociona de tal manera que vierte lagrimas, derrocha sonrisas (al mismo tiempo) y sobretodo, mientras se sorbe los mocos, construye un interminable discurso que lleva a las mayúsculas más templadas a la purita desesperación.

Santa paciencia la de las letras capitales, aunque muchos no sepan valorarlas ellas resisten, valientes. Resisten hasta el final del discurso, pegadas a sus asientos, con sus mayúsculas posaderas apretadas, deseosas de escuchar su nombre entre los cinco nominados de la minúscula.

Entonces, todavia entre mocos y agradecimientos, la minúscula extrae del sobre un papel, y con su vocecita de pitufo solemne lee a toda prisa:

El Thinking Blogger Award es una especie de premio o reconocimiento, surgido de la iniciativa de un blogger estadounidense con la única finalidad de dar a conocer otros blogs que nos hacen pensar. Si el tuyo es uno de los escogidos... puedes (o no) seguir estas instrucciones:
1.- Si alguien te otorga el premio, escribe un post con los 5 blogs que te hacen pensar.
2.- Enlaza el post original, así la gente puede encontrar el origen del mismo.
3.- Exhibe o muestra el "Thinking Blogger Awards" con un enlace del post que tu mismo escribas. Hay dos modelos de botón para mostrarlo en el blog, plateado o dorado.

Extrae otro sobre del sobre; de éste, el último extraído, extrae otro sobre y por fin un papel manoseado que lee de tirón:

"Los premiados, por orden alfabético, son:

Después la minúscula entristecerá durante unos momentos: por un lado, ya acabó su protagonismo. Por el otro, le hubiera gustado dar más premios y celebrar una fiesta con matasuegras y confeti.

LECCION DE aNATOMIA


"¿Las minúsculas huelen cuando se desnudan?" Para tu alivio, Imagina, te diré que no, no huelen en absoluto. Podrían hacer desnudos multitudinarios de, digamos, una hoja entera y nadie olería nada. Esto se debe a que no tienen glándulas sudoríferas.

Y ya que hablamos de la "anatomía" de las minúsculas, me gustaría dejar claro que tampoco tienen pene, por lo que es ridículo enviarle decenas o cientos de e-mails al día ofreciéndole un aumento de dicho órgano.
Las bobas, por amabilidad, aceptarían hacerse tal aumento aunque no les importe demasiado como los prefieren las mujeres (o cómo dicen que ellas los prefieren), pero no tiene nada que aumentar; ni con las mejores intenciones podrían complacer a estos solícitos y afanosos comerciantes.

NUMERaCION

"Y en qué posición están los números?" Bien, Alexis, para contestar a tu pregunta debemos repasar un poco la historia.

A nadie se le habrá pasado por alto que antiguamente los números no eran tales, sino un grupo de mayúsculas que simbolizaban tal o cual cantidad. Pero tengo que decir que estas letras ocupaban una posición social muy inferior a las mayúsculas a las que se asemejaban y jamás llegaron a ser aceptadas como hermanas por éstas, pese a que existían sobre la faz de los libros desde el principio de los tiempos (las minúsculas sí las aceptaban, pero ya sabemos que ellas no cuentan). Las consideraban de una raza inferior y llegaron a extremos vergonzosos en el trato que les daban.

Hubo manifestaciones, hubo guerras, hubo mil atrocidades con tal de lograr una secesión entre mayúsculas literales y mayúsculas numéricas... demasiada historia para ser escrita en tan pocas lineas.

Lo importante es el vergonzoso resultado final de tales ideas y activismos: el cambio de la numeración al sistema arábigo, para una clara diferenciación entre mayúsculas y números. Esta diferencia sigue vigente hoy en día, al igual que la distancia (espiritual y física) entre números y mayúsculas, aunque se han logrado recuperar los derechos civiles de los números en muchos libros.

En resumen, y contestando a tu pregunta, la posición que hoy día ocupan los números en los libros civilizados es de igualdad, pero aparte.

n.a Y cómo es habitual, las minúsculas caen tan bajo cómo para omitir estas sencillas reglas para diferenciar sus estatus y escriben con sus cuerpos los números que les viene en gana, por ejemplo "los tres cerditos " en vez de "los 3 cerditos", ignorando las reglas en vigor


MINUSCULaS VACACIONES


Cuando las minúsculas se cansan de escribir la misma historia, cuelgan el cartel de "cerrado por vacaciones" y de inmediato actúan en consecuencia: se van a escribir* a otra parte, literalmente (o literativamente).

Rara vez les dura más de dos semanas la escapada y, pobres flores de ababol, en su excesiva disposición, predisposición y disponibilidad, acumulan año tras año nuevos lugares donde escribir, obligándose a sí mismas a correr sofocadas de uno a otro y del otro a otro más y luego al nuevo... y así hasta necesitar unas buenas vacaciones y marcharse a escribir a otra parte.

Pero esta vez tampoco les dura más de dos semanas y, florecitas de ababol, vuelven (con el nuevo sitio de rigor a cuestas) para contestar a preguntas sobre el lugar qué ocupan los números o si huelen las minúsculas al desnudarse**. Y otra vez a correr y cada vez más deprisa.


*para una minúscula escribir viene a ser lo que para una persona vivir
**estas preguntas serán contestadas a la vuelta

FREaKS


Cualquier mayúscula que se precie goza de los espectáculos que incluyen al menos una minúscula freak o friki (si bien no todas las minúsculas son frikis, lo cierto es que todas las frikis son minúsculas).
Cualquier minúscula que se menosprecie se convertirá en freak con miles y miles de mayúsculas fans.

Completamente comprensible la postura de una mayúscula: la exagerada ridiculez (si es que fuera necesario exagerar la ridiculez de una minúscula) coloca a las letras capitales en posición de tal superioridad, que no pueden hacer otra cosa que inflar su ego y adorarse a si mismas.

En cuanto a las freaks... cumplen una gran función social, hay que reconocérselo. Y tienen miles y miles de fans.

LA SEMANA GRaNDE


Las celebraciones de cumpleaños de las minúsculas son tan duraderas que llegan a llamarse "la Semana de Cumpleaños", o la "Semana Grande". Así, con mayúsculas, para darse más importancia (las minúsculas se dan mucha importancia la semana de su cumpleaños).

No le será difícil imaginar al lector o lectora que, al haber sólo cincuenta y dos semanas cada año y muchas más letras en cada párrafo, las minúsculas pasan su tiempo de fiesta en fiesta, celebrando Semanas Grandes de parientes y amigos (con el mismo entusiasmo que dedican al propio). Tampoco será difícil imaginar que, con tales ocupaciones, nada de provecho puede esperarse de una minúscula.

aBSURDO


Absurda situación la de la imagen. Una minúscula jamás diría semejante barbaridad y, en contra de lo que muchos podrían pensar, una mayúscula tampoco.

Más absurdo todavía resulta imaginar a las letras destrozar ellas mismas el libro, por acción u omisión.

FARaNDULERAS


Muchos de los lectores de este blog (o de cualquier otro) se preguntarán por qué ya no podemos ver películas subtituladas en nuestros cines habituales.
Me corresponde contestar a esta pregunta, puesto que los subtítulos no son más una hilera de letras, la mayoría minúsculas.

Pocos saben (aunque a partir de ahora ya muchos sabrán) que las letras de los subtítulos, incluidas las mayúsculas, son letras de la farándula y que su juego (algo tonto, dicha sea la verdad) consiste en interpretar las mismas escenas que los actores humanos, aunque en la parte baja de la pantalla.
Bueno, es solo una curiosidad, de lo que iba a hablaros es de su desaparición de los cines. Allá voy.

La verdad es que no se sabe si es por iniciativa propia o si lo tienen prohibido, lo que sí se sabe es el motivo de su ausencia: las minúsculas son tan sensibles con las películas románticas (y en todas las películas hay al menos un romance) que interrumpen su juego actoral en mitad de la escena, rompiendo a llorar y llorar hasta llenar la pantalla de lágrimas y mocos, echando a perder la cinta en la que están escritas.

Con sólo imaginar el desastre en "Lo que el viento se llevó", o en "Los puentes de Madison", en "Titanic" o muchas otras por el estilo... se puede comprender la absoluta eliminación de las pequeñas actrices espontaneas ¿verdad?

EMBARCaCIONES


Llegado el verano, con el sol y las vacaciones, se empieza a hablar más de la navegación por mar, como es natural. Mayúsculas y minúsculas hacen sus planes para embarcar, con más o menos antelación, escogiendo botella (las letras siempre navegan en una botella arrojada al mar) o dejándose llevar por las ofertas de última hora.
Pero mientras las mayúsculas embarcan por puro placer, las minúsculas se amontonan en sus estrechas embarcaciones para escapar del libro de terror en el que fueros escritas (por un módico precio, claro). Y mientras para las mayúsculas el tapón de corcho* es una barrera de seguridad, para las minúsculas viene a ser la barrera infranqueable que les impide salir...

En fin, ya se sabe, minúsculas y mayúsculas se empecinan a ver las mismas cosas desde prismas diferentes.

*Imagina, espero haber contestado con esto a tu pregunta sobre lo que piensan las minúsculas de los tapones de corcho; en verdad no es lo que piensan, es lo que sienten.

ENGaÑOS



Mi querido Tanhäuser , con todo el cariño del mundo he de decirte que muestras mentalidad de minúscula cuando afirmas que los guiones son bondadosos seres que impiden a las letras más pequeñas arrojarse al vació.
Los guiones son en verdad seres de dos caras (vease la imagen) que cuchichean a los oídos más vulnerables separando con sus habladurías a las letras, sobretodo las de una misma palabra, provocando que nunca más vuelvan a encontrarse.

En cuanto a las mayúsculas, lejos de caer en la estupidez de estas bobas, prefieren practicar aquello de "malpiensa y acertarás". Y aciertan.
A escondidas (es decir cuando ningún humano mira), se visten con el difraz de siete cabezas del último carnaval y corren tras los guiones rompevidas aullando como lobas (así es como ellas se divierten, las mayúsculas no son tan malas como piensan los lectores de este blog, también tienen su sentido del humor aunque no sea siempre comprensible). Cuando los guiones ya han huido despavoridos, las mayusculas cuelgan su disfraz, se alisan el trazo y corren a ocupar su puesto, a principio de frase, todo lo lejos que pueden de cualquier guión. Y ahí acaba toda relación entre estos signos y las letras mayores.

TROTaMUNDOS

Cuando una minúscula quiere salir del diccionario en que se encuentra encerrada, dentro de una palabra estíctamente definida, tiene que hacer verdaderos milagros para escapar (las minúsculas entristecen hasta tal punto al sentirse encerradas y estríctamente definidas que podrían incluso perecer).

En su desesperación (y pese a la asumida insignificancia que la caracteriza) la minúscula puede desear convertirse en superstar. Su desproporcionada imaginación la llevará a creer que, una vez lograda la admiración de tres o cuatro fans, se verá retratada en un sello postal como ocurre con los personajes más importantes. Piensa* que sobre ese pequeño trocito de papel (al que ella llama ingenuamente "alfombra mágica") vivirá como una trotamundos, libre como siempre soñó ser.


* en fin, todo lo que el verbo "pensar" pueda aplicarse a una minúscula

COMO PUNTO Y VIRGULa


Todas las vírgulas abandonadas fueron alguna vez habitantes en casa de mayúscula: una minusculita jamás abandonaría a su vírgula, no por buena, sino por ese corazón tan apocado que tienen, tan lacrimoso y sensiblero.

Algunos de los lectores de este blog se pueden sentir sorprendidos (como poco) ante la idea de una mayúscula acogiendo vírgulas en su propio párrafo, dada la poca sensibilidad que éstas muestran hacia el contexto en general. Pero si los mencionados lectores tuvieran la ambilidad de examinar un texto cualquiera, observarán que está infestado de puntos... bien en solitario, bien en familias de tres como acaba de ocurrirme ahora mismito (solo por pronunciar su nombre en plural, parecen haber sido invocados).

Las mayúsculas tienen miedo a los puntos y esto provoca situaciones complicadas, sobretodo teniendo en cuenta que casi siempre hay un punto delante de una mayúscula (y rara vez hay una vírgula cerca, esto se debe a que puntos y vírgulas no se llevan demasiado bien, de hecho en el mundo de las letras existe una expresión para definir la mala relación entre dos letras que dice así:"se llevan como punto y vírgula"; con las comas en cambio no hay problemas de convivencia).

El caso es que las vírgulas son más dormilonas que cazadoras-de-puntos, por lo que las mayúsculas casi siempre acaban subidas a una silla, dando voces histericas, mientras las vírgulas serán abandonadas en algún lugar entre lineas o incluso, en los peores casos, cubiertas por una gruesa capa de tipex*.

Si las mayúsculas leyeran el "prospecto" de las cosas antes de comprarlas...


*niños, no lo hagáis solos en casa

SUPERSTaR

Toda minúscula que se precie sueña en secreto con ser una superstar que reparte autógrafos a todo el mundo, cariñosa como nadie con los queridos fans.

Pero ¿qué pasa cuando cumplen sus sueño? Oh, sí, esto también ocurre, en los libros también hay modas más o menos pasajeras y puede ocurrir (aunque es raro) que una minúscula se haga popular.

Llegado el caso, la minúscula se comportará como siempre esperó que sus ídolos se comportaran, conservará (y defenderá) su minusculez con tenacidad (apoyada por su "manager", éste sabe que su imagen forma parte del inexplicable éxito).

Pondrá todo su empeño en contentar a sus fans, día y noche... con el terrible resultado de aumentar su popularidad y, en consecuencia, los requerimientos de sus fans. Muy a su pesar, la pequeñita acabará viéndose obligada ignorar los miles y miles de SMS y correos que recibe a diario, destrozando de esta manera las ilusiones de a saber cuantas letras.

Su blandengue corazón no puede soportar tal crueldad, por supuesto, y la boba renunciará voluntariamente al estrellato (o, en raras ocasiones, endurecerá su corazoncito día tras día, hasta convertirse en mayúscula).


* dicho esto, admitamos que la razón más importante para que las minúsculas nunca sean superstars es que las gafas de sol les quedan demasiado grandes: están hechas a la medida de las mayúsculas

INSIGNIFICaNTES


Muchas veces las minúsculas pierden la conciencia de su condición (insignificante) y se ponen a sí mismas en situaciones que no hacen más que evidenciar lo ridículo de sus aspiraciones (las más íntimas).

Puede ocurrir facilmente, por ejemplo, que una minúscula se abalance con la manita tendida en un efusivo saludo a... cualquier mayúscula importante (o archirequeteimportante) a la que sólo conoce, por ejemplo, de un concierto funk (a las minúsculas les gusta el funk, aunque no sabrían distinguirlo de las demás músicas) visto en la tele el domingo por la tarde.
Se abalanza con su manita confiada (ni siquiera pide un autógrafo cómo muestra de admiración y humildad) ...cree que su amiga se alegrará de verla, que la abrazará y la levantará por los aires...

Y entonces... sí, la levantan por los aires (aunque no en un abrazo) unas enormes mayúsculas en forma de "T" (de "terrible" o de "terrorífico").

Al menos esto puede espantarlas por un tiempo, ya que su mínimo sentido del ridículo no lo lograría jamás. Si por las bobas fuera, se abalanzarían sobre cualquier letra, no sólo vista en la televisión o en el cine, sino también sobre cualquiera que se hubiera cruzado con ella en el supermercado por segunda vez. Incluso sobre la cajera del super, sí.

Bochornosas situaciones, sin duda, que sólo pueden hacer que una minúscula siga siendo minúscula de por vida.

DIFERENCIaS

Nada tan doloroso como las diferencias para una minúscula, pero, pese a todo, entre las mismas minúsculas también existen. Hay minusculas impresas, las hay en pantalla (en pantalla más grande o más pequeña, pantalla plana o en absoluto.... etc.) y, lo peor, las hay escritas a mano.

Estas últimas, pobrecillas, son las menos afortunadas de todo el abecedario. Casi siempre acaban rotas en la basura. Sí, sí, rotas, partidas por la mitad o con una patita de menos: nadie se fija por donde desgarra el papel que está a punto de tirar, nadie se molesta en doblarlo cuidadosamente, con las letritas hacia adentro para evitarles un sufrimiento innecesario... su vida es poco más que la lista de la compra y dura lo que pueda tardar un humano en ir al supermercado ¿quien iba a molestarse?
Cierto que de estas letras "artesanales" (ejem... no siempre merecen el nombre de "caligráficas", reconozcámoslo) unas pocas se salvan por estar en un diario personal, en el bloc de notas de algún pretendiente a escritor o por pertenecer al nombre de alguna mujer amada (éstas suelen estar escritas en servilletas de bar y gozar de la compañía de algunos números en fila; de las letras escritas a mano, ellas son las más afortunadas... y puede que sean las más afortunadas de todas las minúsculas que han sido escritas alguna vez...).
Pero, lo dicho, son excepciones que no hacen la regla, sin duda.

Rara vez se encuentra una minúscula con otra de diferente clase, sólo si la amada y sus números son guardados entre las páginas de un libro, si alguien toma sus apuntes en las hojas del tomo prestado de la biblioteca, si se pega un postit en la pantalla del ordenador... en resumen, casualidades extraordinarias.
Pero siempre que estas casualidades suceden, las minúsculas acaban intercambiando sus dibujos favoritos cómo prueba de hermandad. Poco más pueden hacer las pequeñitas.

MEMaS

"De sobra se ve que de ninguna manera puedo estar de acuerdo con cosas que pretenden modificar la realidad profunda; persisto en creer que Gago no fue al cine ni conoció a Lil, aunque el texto procure convencerme y por lo tanto desesperarme."
Julio Cortazar, "Un tal Lucas"

Las minúsculas también leen, aunque esto resulte complejo para el entendimiento de las mentes humanas, puesto que no hay ninguna actividad similar en sus vidas que pueda servir de referencia.
¿Las personas humanizan? No, esta comparación es ridícula, si hay algo que no hacen las personas es humanizar.

A lo que ibamos, las minúsculas también leen y si alguien les pregunta qué pone en la página 123 del libro que están visitando en ese momento, las memas se ponen las gafas y leen obedientes. Después, divertidas por este juego (ellas siempre ven un juego en todo lo que hacen), les piden a otras minúsculas que hagan lo mismo. A cualquier otra minúscula, la que se ofrezca voluntaria... Pobrecitas...

MINUSCULAS SOLITaRIAS

Lo que pasa es que las minúsculas (y las mayúsculas) rara vez tienen significado propio. Pertenecen a una palabra y significan lo que ésta quiere significar (y lo que su contexto quiere que signifiquen, claro).
Así una a minuscula, por poner un ejemplo, puede ser una "patata", una "estilográfica", "una" (o "cuatro"), una "ridícula" y casi cualquier otra cosa. Inclusive "casi", "cualquier", "otra" y "cosa".

Alguien se preguntará entonces ¿donde encuentran las minúsculas su verdadero significado? En el silencio. Esa pausa que hay entre una palabra y otra, ese espacio en blanco que a veces ocupan a hurtadillas y otras sin el menor rubor.

Claro que en estos casos suelen ser criticadas, que sí son unas altivas por no juntarse con nadie, que si unas preposiciones... La envidia, ya se sabe.

SUEÑOS VIRGULISTaS

Seguro que más de una minúscula (y tal vez alguna que otra mayúscula excesivamente sensiblera) se ha preguntado alguna vez si las vírgulas sueñan mientras duermen y, si lo hacen, con qué sueñan estos pequeños signos de puntuación.

Estoy en condiciones de afirmar sin ninguna duda que las vírgulas sueñan y también los puntos. Si bien se les considera cómo simples bestias, estas manchitas negras tienen su propio significado en el contexto y hasta se escriben con la misma tinta que las letras (esto último jamás será admitido por una mayúscula) motivo por el cual se comportan de manera muy semejante a ellas.

Volviendo a la gran pregunta que nos ocupa, es decir con qué sueñan las vírgulas, muchas de mis investigaciones han concluido que habitualmente sueñan con las virgulistas*, de ahí la expresión plácida que suelen mostrar.
La investigación sobre aquellos sueños que vienen acompañados de un constante "aleteo" de los bigotes sigue en marcha, así como aquella sobre las pesadillas de las vírgulas. Espero irrefutables teorías en breve.

*minúsculas que propugnan la necesidad de proteger el contexto

MAYUSCULISTAS Y MINUSCULISTaS

-Tan malo es el mayusculismo como el minusculismo(1) -suelen afirmar las mayúsculas que se las dan de modernas y sensibles.

Podría parecer que las mayúsculas están pidiendo a gritos su propio sometimiento a las minúsculas (que es la unica opción que queda si descartamos las anteriores por malas) pero no: es puro desconocimiento de causa. Creen ellas que las minúsculas quieren darle la vuelta a la tortilla, pagarles con la misma moneda; se olvidan de que las bobas, aún en plena revolución, jamás pedirían más de lo que les corresponde (2).

De ahí la confusión, extendida entre mayúsculas y también entre minúsculas(3).


(1)Segun el Reglamento Aclaratorio Específico (conocido como RAE y acatado cómo máximo órgano de gobierno en el mundo de las letras), el mayusculismo es una actitud de prepotencia de las mayúsculas respecto a las minúsculas, mientras que el minusculismo es un movimiento que exige para las minúsculas iguales derechos que para las mayúsculas.

(2) a consecuencia de ello, en las negociaciones donde todo el mundo cede algo... pues ya os podéis imaginar
(3) de ahí el chasqueo de lengua con que muchas minúsculas muestran su desaprobación a sus hermanas minusculistas

BORRaBLES

Algunas minúsculas están escritas a lápiz... por lo tanto son borrables*, tan borrables que desaparecen sin dejar huella del papel en que han sido escritas.

...No, no, que no cunda el pánico entre todas las minúsculas, esto suele pasar en los cuadernos para dictados (también conocidos como cuadernos dictatoriales), no os preocupéis, pequeñitas...

*Perdonad la crueldad de esta imagen.

LOS SUEÑOS DE LAS MINUSCULaS

Los sueños de las minúsculas son tan ridículos como las propias soñadoras. Que si ballet, que si mariposas, que si esto que si lo otro, pero siempre ilusiones idiotas que nunca han llevado a nadie a ninguna parte.

Algunas de ellas, las afortunadas, tienen una tía mayúscula que hace lo necesario para apartarlas de su error, interviniendo ante quien hiciera falta con tal de cumplir su benéfico propósito.
Las otras, las que no tienen parientes mayúsculas, caen bobamente en la trampa de sus propios sueños. No llegan a ninguna parte, claro, y ruborizan a quien las ve y provocan las habladurías y cuchicheos de los curas y de las cocineras.

EN BLaNCO

De las peores cosas que le pueden pasar a una minúscula es quedarse en blanco, pero lamentablemente es de las cosas que más frecuentemente les ocurre: cuando la mayúscula más importante le pregunta sobre tal informe, cuando tiene un examen de loquesea, cuando intenta recordar un nombre, cuando está interpretando Hamlet, etc.
Y cuando escribe un blog también, por supuesto.

LUNaTICAS

"Unas lunáticas" - dicen las mayúsculas cuando se habla de las minúsculas en los parlamentos, aun sabiendo que ellas lo verán en la tele.

Las pequeñas lo ven y, obedientes cómo siempre, se agarran a una punta de la luna... y giran y giran alrededor del mundo a velocidades realmente lunáticas, entre risas y cosquillas, sintiendo placer hasta el límite del rubor.