POLITICAMENTE CORRECTaS

Lo creáis o no, hay mayúsculas tanto de derechas cómo de izquierdas. Sí, también las hay de izquierdas y si no estáis seguros de ello, haced un buen repaso a todas las letras rojas que seáis capaces de recordar en este momento.

Las minúsculas, en cambio, jamás logran decidirse por uno de los bandos: han oído aquello de ser "políticamente correctas" y con su ya consabida simpleza, toman la expresión literalmente. A las bobas no se les ocurre otra cosa más que esperar a que uno de los bandos haga las cosas correctamente, para así poder decantarse.

He aquí otra de las muchas razones por las que las minúsculas son y serán siempre minúsculas.

DOS aÑITOS


Hace dos añitos que estoy escribiendo con el nombre de aminúscula en muy distintos lugares (hubo un tiempo en que me mudaba mucho, seguro que algunas lo recordáis).
Gracias por acompañarme todo este tiempo, gracias por venir aquí a leer mis minusculeces, gracias por todos los comentarios que hacéis con tanto cariño. Gracias por todo, estos dos años os los debo a vosotr@s.

LAS MAYUSCULAS TAMBIEN LLORaN

Sí, las mayúsculas también lloran. De hecho las mayúsculas siempre lloran y hasta podría decir que no se puede llegar a mayúscula sin llorar por todos los pasillos y antesalas.

Las minúsculas, en cambio, consideran el llanto un acto privado. Cuando alguna fruslería alcanza su blando corazón, las minúsculas se retiran en su soledad y lloran según es debido.

Me hubiera gustado ilustrar este peculiar hecho, pero lo cierto es que nadie ha visto jamás llorar una minúscula, razón por la que la documentación gráfica al respecto es absolutamente inexistente. No obstante puedo asegurar que tanto mayúsculas como minúsculas lloran, si bien por motivos diferentes.

MALAS PULGaS


Alguna vez las minúsculas debieron oír que las mayúsculas tienen malas pulgas y, con su consabida simpleza, creyeron en ello al pie de la letra... ejem... bueno, ya me entendéis... Creyeron que ello era tan cierto cómo que ellas son minúsculas y así lo transmitieron a sus desciendientes. De ahí que las minúsculas nunca vayan al circo: no se fían ni de las pulgas amaestradas.

AL PIE DE LA LETRa

Ya lo he mencionado antes: las minúsculas son tan simples que rayan en la idiotez. Prueba de ello es que todo se lo toman al pie de la letra, siendo incapaces de comprender que las palabras no son lo que pretenden significar, sino que tienen muchas vueltas de hoja y no hay que tomarlas siempre en sentido tan literal.

...Perdón por el lío, ya sabemos que "literal" en este contexto puede tener múltiples significados... al igual que "al pie de la letra" y "tener vueltas de hoja"... ¡y esta es la típica cosa que una minúscula no lograría comprender jamás!

Esta simpleza de las minúsculas es la responsable que siempre se crean insignificantes: no se llaman "letras pequeñas", sino "minúsculas", y ellas lo viven al pie de la letra, con perdón de nuevo por el lío semántico...